Ángel Luis Lorenzo Francisco.– La junta de gobierno de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla ha escogido al pintor francés Claude Viallat para firmar el cartel anunciador de la temporada taurina 2018, que se ha presentado a orillas del Guadalquivir este 5 de febrero.

Viallat, nacido en Nimes en 1936, reside y desarrolla su trabajo pictórico en su ciudad natal, una de las de mayor tradición taurina del país vecino. No entro a valorar el curriculum, ni el valor artístico de la obra: simple, con fuerza, de retazos picassianos y belleza agresiva, gustarnos más o menos…etc. Lo cierto es que, en muchos aficionados, las ferias de Arles o Nimes están pintadas de color rojo en nuestro cuadro taurino y son una citación (utilizando el símil del torero citando en la obra) para el buen aficionado.

Un gran cuadro, necesita unos bocetos que preparen su obra. El boceto del país francés es: Ejemplo de lucha y defensa de avatares de toda confrontación, el orden lógico de las fechas, la importancia de los encastes, el toro es fundamental (¿ De ahí lo abultado del toro en el cartel?), ganas de entender la lidia y valorarla (todo tiene que estar bien hecho de principio a fin, entendiendo el espectáculo por completo, sin pecar de creatividad desmedida desvirtuando todo). Seguro que el examen al aficionado sevillano, al que Lorena Muñoz se refería en su artículo este domingo de ABC, de esta manera, obtendría buena calificación.
La voluntad de pintar ese sueño romántico existe. El aficionado debe de ir haciéndose, intercalando los pinceles de la razón donde hay pasión. Para convertirse en artista, necesitamos tratar de conseguir cierta libertad.

No podemos ser una pintura (feria) más, de las muchas que hay en el mercado. Hay variaciones entre un original y sus copias. Para ello, es necesario poner a prueba un virtuosismo pictórico-taurino que se ha demostrado hace tiempo. Esto debe suponer un esfuerzo de la fiesta para renovarla desde la insistencia y la obstinación abierta a ideas nuevas.
Inspiración sobra dentro del coso maestrante: Miquel Barceló, Botero, Eduardo Salinas, Luis Gordillo, Juan Fernández Lacomba, Carlos Franco Rubio…etc. Lienzo limpio, para pintar una nueva temporada en el barrio del Arenal, siguiendo el paradigma francés.

Como ya apuntaba el crítico taurino Carlos Crivell en sevillatoro.es, “la obra no está firmada” (repitiendo ese buen gusto, que ya hicieron otros, como Velázquez en Las Meninas). La firma o no del cuadro no es, como en la literatura, un asunto menor. El aficionado no admite imitaciones y sí algo original. ¿Quién firmará la faena de la temporada en Sevilla?