La Puebla del Río celebró el primero de sus festejos sin caballos dentro de la programación organizada en honor del patrón San Sebastián. Lo más destacado fue el ambiente, con la presencia de mucho público y taurinos, que acudieron de forma inusual a este tipo de festejos. Morante, organizador del festejo estuvo en plan maestro de ceremonias y realizó declaraciones a los micrófonos de Canal Sur, donde manifestó que ha sido un invierno lleno de dudas, que de momento va a torear en Sevilla y luego ya se verá. en lo estrictamente taurino hay que destacar la desigualdad en la presentación de los erales de distintas ganadería, algunos totalmente ridículos. En cuanto al juego, bueno el de José Manuel Criado, primero, y excepcional el de Santiago Domecq, quinto. Destacaron por encima de sus compañeros Julio Aparicio y Armando Rojo. Aparicio realizó un toreo vistoso con aires pintureros a un novillo de bandera. Armando Rojo entendió y enceló a un novillo complicado de Garcigrande, al que le dio naturales enormes.
La Puebla del Río (Sevilla). Sábado 24 de enero de 2026. Erales por este orden de: Juan Manuel Criado, Hermanos García Jiménez, Fermín Bohórquez, David Ribeiro Telles, Santiago Domecq, Alcurrucén y Garcigrande, de juego variado, aunque manejables en líneas generales. Destacó el excepcional quinto de Santiago Domecq, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Jaime de Pedro, de la Escuela Taurina de Atarfe, dos orejas; Blas Márquez, de la Escuela Taurina de Linares, dos orejas; Ignacio Garibay, de la Escuela Taurina José Cubero Yiyo, dos orejas; Íñigo Norte, de la Escuela Taurina de Salamanca, oreja; Julio Aparicio, de la Escuela Taurina de Arganda del Rey, dos orejas y rabo; Joâo Fernandes, de la Escuela Taurina “José Falcão” de Vila Franca de Xira, ovación tras aviso; y Armando Rojo, de la Escuela Taurina de Sevilla, dos orejas y rabo. Entrada: Lleno. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de las 45 víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz.
Nacido en Sevilla en el barrio del Arenal, en la calle Pastor y Landero, frente a la Maestranza. Aficionado a los toros desde su infancia gracias al ejemplo paterno, un viejo amante de la fiesta que vio torear a Guerrita. Abonado de la Real Maestranza desde pequeño.