El despacho Martínez-Echevarría Abogados ha presentado este miércoles en Sevilla su nuevo departamento de derecho taurino en un acto que se ha celebrado en el Hotel Colón Gran Meliá. El acto estuvo conducido por el periodista Carlos Herrera y contó con la intervención de Eugenio Martínez-Echevarría y el abogado Luis Mosquera. Entre los asistentes se encontraban los diestros Fernando Cepeda, Eduardo Dávila Miura y Tomás Campuzano, así como ganaderos como José Murube, Aurora Algarra, Antonio Miura, Manuel Tornay, Manolo Vázquez o Julio de la Puerta, entre otros muchos nombres.
Martínez-Echevarría puso en valor la importancia de la tauromaquia en España, cuyo espectáculo congrega a más de seis millones de personas en las plazas cada año, destacando que cada día más los profesionales del mundo del toro demandan de activos jurídicos, es por ello que se ha creado este nuevo departamento. En palabras del propio Eugenio: «Tenemos como aficionados un compromiso con la tauromaquia y como abogados debemos significarnos por ella». Después tomó la palabra Carlos Herrera, centrando su intervención en la necesidad que tiene el sector taurino de disponer de herramientas jurídicas sólidas en un tiempo de creciente complejidad normativa, y centró sus palabras en el «gran servicio» que hace el bufete de Martínez-Echevarría a todos los estamentos de la Fiesta.
Por parte del despacho, Luis Mosquera explicó que el proyecto responde a una demanda real del sector y persigue ofrecer un acompañamiento profesional especializado tanto a toreros y ganaderos como a empresarios, apoderados, aficionados y entidades organizadoras de festejos. La defensa jurídica desde lo civil, laboral, sanitario, penal y constitucional, es decir, un departamento transversal para salvaguardar la Fiesta y sus protagonistas de un modo integral. «Queremos crear una especialidad jurídica propia para que el despacho sea el adalid de la Tauromaquia», concluyó.
Nacido en Sevilla en el barrio del Arenal, en la calle Pastor y Landero, frente a la Maestranza. Aficionado a los toros desde su infancia gracias al ejemplo paterno, un viejo amante de la fiesta que vio torear a Guerrita. Abonado de la Real Maestranza desde pequeño.