Borja Jiménez fue el gran protagonista de la noche del lunes, 30 de octubre, en el Club Cocherito de Bilbao. En un encuentro distendido y que contó con numerosos aficionados, Jiménez desgranó cómo ha sido un año para el recuerdo en su carrera y se planteó como gran reto salir a hombros de la plaza de toros de Vista Alegre, coso que visitó junto al Museo Taurino por la mañana junto con los miembros del Club. El acto fue presentado por Sabino Gutiérrez, presidente del Club, y también contó con las palabras de Rafael Ferrer.

Respecto a su temporada, el torero de Espartinas recordó cómo fueron sus tres tardes en Madrid: la confirmación de alternativa en el mes de abril, la tarde del 16 de julio en la que dio una vuelta al ruedo y la de las tres orejas a la corrida de Victorino Martín en la Feria de Otoño. Del mismo modo, recordó sus tardes en Pamplona -donde toreó la corrida de José Escolar-, Zaragoza -donde lidió la de Palha el pasado 12 de octubre- o el festival de Sevilla con el que cerró temporada el día 15, paseando una oreja de un astado de Domingo Hernández.

Además, explicó cómo es su día a día de entrenamiento al lado de su apoderado, Julián Guerra, con quien convive en Salamanca. También recordó cómo fueron sus inicios al lado de Espartaco padre, y algunas de sus citas en el País Vasco como novillero sin caballos, como fue el caso de sus paseíllos en Orozco y Llodio, teniendo palabras de agradecimiento a la Peña Mazzantini de la última localidad, que estaba presente.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad