
Ruiz de Palazón
Gran ambiente, a pesar del calor, lleno de «No hay billetes» en el festejo inaugural de la feria algabeña y una buena novillada del bueno de Expósito que se arrastró al desolladero con casi todas las orejas puestas.
El almeriense -albaceteño según la cartelería- Blas Márquez desaprovechó un buen eral, posiblemente el mejor de la tarde, con una labor mecánica y muy despegada no rematada con la espada, permitiendo una larguísima e innecesaria agonía del novillo. César Bermejo sufrió una aparatosa voltereta al inicio de la faena en un intento de pase cambiado por la espalda. Trasteo muy intermitente con algún destello aislado. Descordó al novillo con el primer pinchazo.
Paco de Sara, muy desconfiado y sin centrarse nunca, perpetró un mitin con la espada hasta escuchar los tres avisos. En el país de los ciegos destacó el jiennense Ruiz de Palazón, variado con los trastos, animoso y toreando a favor de la solanera. Se tiró a matar sin muleta pero el eral tardó mucho en caer.
Plaza de toros de La Algaba (Sevilla). Sábado 12 de septiembre de 2026. Novillada sin picadores. Primer festejo del XLVII ciclo de fomento de la Cultura de jóvenes valores de la tauromaquia. Lleno de «No hay billetes» en taquilla. Tarde calurosa. Minuto de silencio por los vecinos fallecidos desde la última feria.
Cuatro erales de Hermanos Expósito González, de Castilblanco de los Arroyos (Sevilla), con divisa verde y oro, correctos de presentación, muy parejos y sin dificultades insalvables.
Blas Márquez (de Almería): vuelta por su cuenta tras aviso
César Bermejo (de Sevilla): vuelta generosa
Paco de Sara (de Carmona): silencio tras tres avisos
Ruiz de Palazón (de Jaén): oreja tras aviso




Nacido en Sevilla en el barrio del Arenal, en la calle Pastor y Landero, frente a la Maestranza. Aficionado a los toros desde su infancia gracias al ejemplo paterno, un viejo amante de la fiesta que vio torear a Guerrita. Abonado de la Real Maestranza desde pequeño.