Carlos Crivell.- La corrida que abre la temporada en Sevilla es una de las más lujosas del año. Se dice que junto a la Beneficencia de Madrid y la del Aniversario en febrero de la México, la de Resurrección es ese tipo de festejo en el que todos los matadores quieren estar anunciados. Supone el comienzo de la temporada que dará paso a la Feria de Abril.

Es la Resurrección taurina de la ciudad cuando la primavera ya se ha asomado a sus rincones más apreciados. Es el día del reencuentro con la plaza más hermosa del mundo. Pasados los días de una Santa pletórica de sensibilidad, la plaza de toros toma el relevo como punto de cita de la ciudad en su versión más lúdica.

La empresa Pagés ha hecho de nuevo el esfuerzo para acercar a nuevos aficionados a la plaza de toros. Se han celebrados distintos actos con algunos protagonistas de los festejos. Todavía quedan los que reúnen  a los más jóvenes en las jornadas de puertas abiertas en la plaza de toros. Todo se hace con la finalidad de promocionar la Fiesta. El objetivo lógico, no se olvide que se trata de una empresa, es vender más entradas. Se hace especial hincapié en los abonos. Sin embargo la realidad es que el número de abonados de este curso es similar, más o menos, al del año pasado.

La empresa no oculta su descontento con esta situación. Por otra parte, se conoce con exactitud el canon que paga Pagés a la Real Maestranza de Caballería, el 21,88 de todos los ingresos. Como alivio, el IVA ha bajado. Todo ello ha repercutido en el abono. Los precios han bajado de forma discreta, pero al menos han bajado. El abono de del tendido de sombra cuesta este año 36 euros menos que en 2017. El tendido de sol ha bajado 12 euros. Las localidades sueltas tiene el mismo valor que hace un año.   

El cartel de este año está conformado por toros de Victoriano del Río y Antonio Ferrera, José María Manzanares y Roca Rey. Es la terna lógica para esta ocasión; es el cartel que responde a los gustos de Sevilla, y también es la terna que se lo ha ganado en el ruedo. 

Este Domingo de Resurrección como corrida mágica de la temporada es la herencia de un empresario romántico, Diodoro Canorea, con el mito del torero sevillano Curro Romero. De una corrida telonera en los años de la postguerra, se ha pasado a un festejo de lujo. Fue Curro Romero el que le dio el sello definitivo a la fecha. Este año se volverá a llenar la plaza porque es un signo de distinción, y de buen aficionado, sentarse en el tendido maestrante. Como ejemplo de lo que fue este festejo se puede recordar el que se celebró hace 50 años, el 14 de abril de 1968, que estuvo conformado por Rafael Chicuelo, Zurito, Adolfo Rojas y Pepe Luis Capillé, que lidiaron cuatro de Albaserrada y cuatro de Ruchena. Como detalle añadido, dos toros de Ruchena y uno de Albaserrada fueron condenados a banderillas negras.

En esta corrida falta Morante de la Puebla. Su ausencia es notoria por lo que significa y porque con su caída en esta fecha no hay ningún torero nacido en Sevilla en el cartel. Hay que remontarse a 2002, con una terna compuesta por Ojeda, José Tomás y El Juli, para encontrar un caso similar. Antes, hay que retroceder a 1975 para otra corrida de Pascua sin sevillanos. Es decir, desde 1975 a nuestros días, solo en el año 2002 no hubo toreros nacidos en Sevilla o su provincia en el cartel inaugural, algo que vuelve a suceder en esta edición. Morante elude Sevilla en primavera y espera a San Miguel en doble ración.

El cartel es el mismo del año pasado salvo la inclusión de Antonio Ferrera en el lugar del torero de La Puebla. Ferrera fue la gran sorpresa de la feria del pasado año. Será su primera corrida en el Domingo de Pascua. Su inclusión ha sido bien recibida en los cenáculos sevillanos. El torero extremeño (nacido en Ibiza) es ya un veterano. Tomó la alternativa en el año 1997, ha cumplido ya más de veinte temporadas en activo, y desde entonces ha estado presente en 16 corridas de toros. El ganado que ha lidiado Ferrera en estos en años en Sevilla ha tenido como protagonista al hierro de Victorino Martín, la este año será la séptima. Es la primera vez que se anuncia en la Maestranza con la de Victoriano del Río.

El segundo espada, José María Manzanares, es un alicantino adoptado por Sevilla. Debutó en la Maestranza como matador de toros en 2004. Desde aquel año ha toreado en todas las ferias excepto en la de 2014. En total, 38 corridas de toros y un festival en 2013 en las que ha cortado 37 orejas. El de este año será su novena corrida en Domingo de Resurrección. Desde el año 2009 siempre ha estado incluido en este cartel, salvo el del año 2014. Ha salido tres veces por la Puerta del Príncipe, los años 2011 y 2012 (dos veces). Tiene el honor de haber sido el diestro que ha indultado a un toro en Sevilla, algo que ocurrió en 2011 con Arrojado, del hierro de Núñez del Cuvillo.

El tercer espada en el peruano Roca Rey, ya figura del toreo en apenas dos años. Se presentó en Sevilla como matador de toros en la Feria de 2016. Hasta ahora ha realizado 5 paseíllos en Sevilla y ha cortado 3 orejas. Participa en esta corrida por segundo año después de su presencia en la del pasado año.

Se lidiarán toros de Victoriano del Río y Toros de Cortés, que debuta en la plaza de toros de Sevilla en esta fecha. Es una ganadería de procedencia Domecq que en la feria de 2017 lidió un gran toro de nombre Derramado, que fue premiado con la vuelta al ruedo.  

 

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