
El fin de semana taurino para los toreros sevillanos tenía una cita fundamental en la plaza de Las Ventas con la corrida de los seis toros de Borja Jiménez en solitario. Si tenemos en cuenta el balance final, una vuelta al ruedo, y los comentarios variados de distintos aficionados y advenedizos en las redes, la corrida fue un fracaso para el torero de Espartinas. Sin embargo, Borja estuvo muy bien y a la altura de las circunstancias en cinco de los seis toros que estoqueó – en el sexto, toro imposible tiró la toalla -, con la enorme decepción de haber pinchado las faenas de los toros cuarto y quinto, en los que si acierta hubiera cortado orejas y habría saldado su gesta con un triunfo sonoro. Es la línea estrecha que separa el triunfo del fracaso: matar bien dos toros. Algo que se repite este año en la trayectoria de Borja Jiménez, como ya se pudo comprobar en la Feria de Sevilla.
Es evidente que, a la postre, hay que calificar de muy desacertada la elección de los toros de Domingo Hernández, inválidos y descastados, lo que decantó el festejo de forma imparable. Sin embargo, sus faenas al de Toros de Cortés que hizo cuarto, y sobre todo la de el del Torero quinto, fueron buenos exponentes del toreo de Borja Jiménez. Esta faena al quinto fue explosiva, la plaza de Madrid bramó ante un toreo de alta calidad.
El detalle de anunciarse en Madrid con seis toros ya tiene por sí mismo una valor muy alto. Desde el punto de vista histórico, ya se sabe que es muy complicado superar la prueba con nota alta. La gesta estaba condenada al fracaso, si por fracaso se entiende la ausencia de triunfo. A pesar de los pronósticos de algunos, se puso el no hay billetes. Borja debe seguir su camino, tiene este año una temporada exigente pero atractiva, de forma que algunos de los retos que tiene por delante le deben poner de nuevo en un sitio preferente entre los matadores toros.
Quienes han intentado dinamitar su carrera estarán ahora en plan ladino muy satisfechos. Porque a Borja, a pesar de sus triunfos reiterados, no le han regalado nada. Se ha equivocado en algún momento, por ejemplo en el reto a Roca Rey, que no venía a cuento; en la misma celebración de esta corrida, pero es un torero con valor, raza y calidad. Lo que hoy nos parece un fracaso puede revertirse este mismo año en el curso de la temporada. Tendrá algún efecto negativo en la cotización, eso es evidente, pero tiene por delante muchas tardes para reivindicarse. Será preciso comprobar si esta corrida le pasa factura en el plano emocional, algo que no espero, porque Borja tiene una fuerte personalidad, sabe muy bien lo que ha pasado en Madrid y lo puede solucionar en los próximos días.
Nacido en Sevilla en el barrio del Arenal, en la calle Pastor y Landero, frente a la Maestranza. Aficionado a los toros desde su infancia gracias al ejemplo paterno, un viejo amante de la fiesta que vio torear a Guerrita. Abonado de la Real Maestranza desde pequeño.