El matador de toros sevillano Javier Zulueta sufrió el robo de su fundón de espadas el pasado 13 de octubre. Ocurrió en la furgoneta que tenía aparcada frente al hotel Monte Triana. El torero lo denunció en sus redes sociales y ante la policía. Desde esa fecha no tuvo ninguna noticia de sus espadas, que como bien dice el torero tienen un valor más sentimental que económico. 

Hace escasas fechas, cuando se realizaban operaciones de limpieza del Guadalquivir, Fernando Bermejo encontró el fundón con las espadas, que rápidamente puso en manos del torero. Las espadas han estado tres meses sumergidas en el río y presentan el lógico deterioro de la acción del agua, pero parece posible que se puedan recuperar. Es el final feliz de una historia ciertamente rocambolesca.  

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad