Manuel Escribano salio en hombros por la puerta grande del coso de Mérida (Venezuela) en el festejo que suponía la despedida de Bernardo Valencia, veterano espada nacional que paseo una oreja igual que el mexicano Ignacio Garibay. Los Marañones envió un encierro impecablemente presentado, con trapío, edad y defensas, que resultaron bravos para el caballo, y colaboradores para la muleta.

Con lleno hasta las banderas se celebro la IV corrida de feria. Se lidiaron toros Los Marañones y uno para rejones de Campo Pequeño (4). Destaco el lidiado en último lugar por su bravura. Bernardo Valencia, Silencio y Oreja; Ignacio Garibay, Silencio y Oreja; Manuel Escribano, Oreja y Oreja.

A %d blogueros les gusta esto: