Se celebró la Final del VII Circuito de Novilladas de Andalucía en una Malagueta de fiestas, en la que se congregó una buena cantidad de público, se estrenó un pasodoble y el ornamento de la plaza, todo ello en un conjunto de celebraciones alrededor del 150 aniversario de la plaza.
Todo este ambiente fue lo más positivo del festejo. Lo malo fue la novillada espantosa de López Gibaja, que podría mandar al matadero a los sementales y las vacas que han parido a estos pésimos novillos. Esta mala novillada marcó el espectáculo.
Solo salió un novillo con posibilidades, el segundo, que se dejó torear más por el pitón derecho, lo que posibilitó la única faena con calidad torera, salida de la mano del cordobés Manuel Quintana. En esa faena, Quintana toreó muy bien, demostró que tiene clases, pero también quedaron dudas sobre el estado de su corazón. Hubo dos partes en la faena, una primera con la derecha más fría, una intermedia con la izquierda sin ligazón y otra final sobre la diestra de mayor vistosidad, sobre todo porque el novillero se embraguetó y ligó algunos redondos. Calidad tiene sobrada. A pesar de un pinchazo y una estocada contraria, paseó una oreja muy generosa.
Le cortó otra oreja al quinto, pero ahora lo hizo con otros argumentos. Fue un novillo muy manso que eligió de entrada sus terrenos y con una escasa calidad, fue muy valiosa su actitud de entrega y ganas de triunfo. En un torero con clase, esta disposición tiene doble mérito. No hubo toreo de cante grande, pero se metió en los terrenos del animal y sacó pases meritorios. Otra vez pinchó antes de la estocada y de nuevo paseó una oreja generosa.
El novillero de mayor capacidad de la terna fue el salmantino Julio Norte, que está en las puertas de la alternativa y que tiene valor, oficio y entrega, aunque le falta algo de calidad. Al que abrió plaza, saludado a portagayola, le hizo una faena variada en la que recurrió pronto a los circulares invertidos. El toreo natural surgió poderoso. Al final fue cogido de forma aparatosa sin consecuencias. Se encasquilló con el descabello.
El cuarto fue manso y parado. Norte dio una lección de temple y valor, recurriendo ahora a meterse en los terrenos del novillo con una aplastante seguridad. La oreja fue de mérito.
El almeriense Dennis Martín está muy verde y tropezó con dos novillos de mínimas posibilidades. El tercero fue blando, embistió rebrincado y necesitaba mucho oficio y un temple notable para encauzar esas arrancadas. Acabó rajado, el chaval lo puso todo con manoletinas incluidas, pero fue imposible. Aunque para imposible, el sexto, uno de las reses más espantosas que uno recuerda en estos tiempos de tanta depuración ganadera. Manso integral, con ideas de pregonao, fue una dura piedra de toque para un torero inexperto que hizo lo que buenamente pudo.
El jurado dictaminó que el triunfador era Manuel Quintana; el segundo, Julio Norte, y el tercero, Dennis Martín. Seguro que esta decisión tiene votos en contra. Fue una pena que un buen espectáculo, por ambiente, quedara tan desnortado con una novillada tan mala.
Plaza de la Malagueta, 9 de agosto de 2026. Novillada final del circuito de novilladas de Andalucía. Seis novillos de López Gibaja, correctos de presentación. Primero, manso y noble; segundo, noble y flojo; tercero, blando, rajado y rebrincado; cuarto, descastado; quinto, muy manso sin clase; y sexto, manso muy complicado
Julio Norte, saludos tras aviso y una oreja tras aviso.
Manuel Quintana, una oreja y una oreja tras aviso.
Dennis Martín, saludos tras dos avisos y palmas tras aviso
Se estrenó el pasodoble La Malagueta antes del festejo. Saludaron en banderillas Curro Javier y Óscar Reyes. El jurado eligió a Manuel Quintana como triunfador del Circuito.




Nacido en Sevilla en el barrio del Arenal, en la calle Pastor y Landero, frente a la Maestranza. Aficionado a los toros desde su infancia gracias al ejemplo paterno, un viejo amante de la fiesta que vio torear a Guerrita. Abonado de la Real Maestranza desde pequeño.