Los espadas y el rejoneador, antes del paseíllo. Foto: Álvaro Pastor Torres

Carlos Crivell.- La plaza de toros de Sevilla lucía como en un Domingo de Pascua. Calor y un reventón de ‘no hay billetes’. Es el poder de las Hermandades en Sevilla, aunque también el tirón ya comprobado del nuevo ídolo sevillano, Pablo Aguado. Se comprobó antes de salir el toro que le cayó en suerte en quinto lugar. La ovación en memoria de su tarde cumbre en primavera le obligó a saludar sombrero de ala ancha en mano. Todo había comenzado con el lujo de una plaza engalanada con los escudos de las Hermandades del Baratillo y la Esperanza de Triana, la banda de Tejera en un hermoso despeje con en el estreno del pasodoble que ha compuesto Abel Moreno para Aguado y la ovación cuando tras el paseíllo, con las cuadrillas formadas, el himno nacional fue vitoreado por toda la plaza.

Miguel Ángel Perera. Foto: Álvaro Pastor Torres

Luego llegó el festejo. El que se llevó todos los honores fue Miguel Ángel Perera, llegado por la vía de la sustitución, que cuajó a su toro de Cuvillo, noble y con recorrido, cinqueño, aunque a menos durante la faena. Comenzó de rodillas con derechazos ligados, siguió con su toreo de temple y compás muy abierto por ambos pitones, a veces toreando en continuidad, o haciendo la noria, pero con un soberano ejercicio de dominio en los terrenos del toro para ligar circulares y luquesinas. La estocada fue más efectiva que certera, pero se desató el clamor y paseó las dos orejas.

Todo había comenzado con Diego Ventura a tope sobre Nazarí y Lío, sobre todo con este último en banderillas citando muy en corto pegado a las tablas para quebrar en una palmada. La oreja fue poco premio para su labor.

A Morante le volvió de nuevo la espalda en el sorteo. Se lo brindó a Joaquín Moeckel, alma mater del festival. El de Cuvillo se frenó mucho en la muleta. Antes, en el saludo capotero se quedó firme en lances a pies juntos. La faena fue de pequeños detalles. Aún recuerdo tres con la derecha, dos naturales y un trincherazo de cartel.

Pasado el huracán Perera, el toro que le cayó en suerte a Cayetano fue muy alto y apenas humilló en toda la lidia. Cinco años largos decía su ficha. Cuatro tandas con la diestra, poco ajustadas, y una con la izquierda que el toro no aceptó. Entre medias, alguno bueno de pecho y uno de la firma monumental. Su mortífera espada cayó algo baja y necesitó el descabello.

El toro de Pablo Aguado fue el mejor hecho de los de Cuvillo, Muy en el tipo, ancho de sienes y de manos muy cortas. Aguado le recetó seis verónicas a cámara lenta y media que levantó un clamor. La faena fue de trazos de gran calidad algo discontinuos. El toro metió bien la cara pero al tercer muletazo ya lo hacía descompuesto. Las dos tandas primeras con la derecha fueron más completas. También la primera al natural mostró a ese torero natural y puro que posee el sevillano. A partir de ahí su labor decayó con el toro ya echando la cara arriba.

El novillero González Écija lidió un novillo de López Gibaja con mucho genio. Muy entregado, lo recibió con un farol y lances de mucha garra. Se lo brindó a sus compañeros de cartel. Fue muy meritoria su faena, aguantó tarascadas de inicio, se puso en el sitio, corrió la mano y acabó dominando al utrero. Lo mató bien y se pidió una oreja que debió concederse. Al final, todos contentos. La organización, feliz con el lleno. Los toreros se marcharon todos juntos en amor y compañía.

Plaza de toros de Sevilla, 12 de octubre de 2019. Festival a beneficio de las obras asistenciales de las Hermandades del Baratillo y la Esperanza de Triana. No hay billetes. Un toro para rejones de María Guiomar Cortés de Moura, flojo; cuatro toros de Núñez del Cuvillo, justo de raza, el 2º; noble el 3º; sin clase el 4º; noble y de poca duración el 5º.u un novillo de López Gibaja, con genio.
Diego Ventura, chaquetilla verde: Rejón de muerte (una oreja)
Morante de la Puebla, chaquetilla gris, estocada corta tendida (ovación y saludos).
Miguel Ángel Perera, chaquetilla tabaco claro. Estocada perpendicular (dos orejas).
Cayetano, chaquetilla azul. Estocada caída y descabello (ovación y saludos).
Pablo Aguado, chaquetilla azul. Estocada trasera (ovación y saludos)
El novillero González –Écija, chaquetilla sangre de toro. Media estocada (vuelta al ruedo tras petición).
La banda de Tejera estrenó antes del festival el pasodoble Pablo Aguado, que luego interpretó en la faena del torero sevillano

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