Luis Carlos Peris.- Cita con el buen gusto que se presume multitudinaria, pues de multitudinario cabe calificar un evento abarrotado por muy corto que sea el aforo del lugar. Esta noche, mano a mano de indudable interés entre la leyenda viva más rutilante de cuantas componen el mundo del toreo y el que quizá sea actualmente el primer comunicador de habla hispana. Curro Romero y Carlos Herrera en el uso de la palabra bajo el arbitraje del periodista José Enrique Moreno, padre de esta criatura de los Mano a mano de Cajasol. Se conmemora la edición número cincuenta de un invento que nació con Curro y José Mercé hace casi doce años. Con las entradas agotadas tiempo ha, este acto hubiera requerido un escenario más amplio, pero eso habría ido contra esa atmósfera intimista que tan bien combina con un tipo de acontecimientos que alcanza su cénit con éste de hoy.

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