Mexico_MonumentalLuis Carlos Peris.- Siempre el invierno fue duro en general pero particularmente largo en el toreo. Desde que acaba Jaén hasta que arranca la Magdalena son muchos los días que discurren sin ver un pitón. ¿Y qué me dicen de lo largo que se le hace al coletudo que vive al día? De siempre, el aficionado se nutría de las noticias que venían de América y de las especulaciones sobre los carteles de la próxima Feria. Pero la América taurina no es lo que era, con lugares donde el toreo está proscrito o en trance de prohibición. Por eso resulta reconfortante ver que un príncipe de la Iglesia, el cardenal de la venezolana Mérida, haya salido a los medios con una homilía en defensa del toreo. Eso o que Morante haga el paseíllo esta noche en el embudo de Insurgentes, un embudo, por cierto, que cada vez parece mayor por la cantidad de cemento que muestra. Qué largo es el invierno de los toreros…

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