El gerente de la empresa Pagés, Ramón Valencia, pasó por el programa Tarde de Toros, de Cope Sevilla, que dirige Carlos Crivell con José Luis López, para analizar el año 2020 y comentar sus previsiones para 2021. Ofrecemos un resumen de su participación en el programa:

El futuro. – No sabemos qué va a ocurrir en el futuro. Las noticias se suceden y unos días son más optimistas y otras, en contra, son más alarmantes. Estamos inquietos y llenos de incertidumbre. Por nuestra parte estamos dispuestos a organizar festejos en 2021, siempre que la situación sanitaria nos lo permita. Es lo mismo que ocurrió el año pasado, cuando a mitad de temporada se nos permitía ocupar el 50 por ciento de las plazas, pero que luego, tras una corrida desafortunada, nos lo bajaron al 12,5 por ciento. Estaba preparada la feria de San Miguel, pero hubo que suspenderla. La empresa Pagés está preparada, porque piensa que es vital que haya toros en 2021.

Toros en Sevilla en 2020.- Fue imposible organizar toros en Sevilla este año. Ya con el 50 por ciento, esta plaza tiene unos costes de producción que nos obligan a ir siempre al límite. Se puede ir a pérdidas, más o menos asumibles, pero con un 12,5 por ciento, que suponen unas 1500 personas, es totalmente inviable, no ya por el tema económico, sino también por la propia imagen de la plaza.

La particularidad de la Maestranza. – Sevilla es Sevilla. No se puede abrir la plaza con 1500 personas. Es cierto que hay otras plazas en las que sí se pueden organizar festejos con poca gente, pero son plazas en las que habitualmente no entran muchas más. Hay plazas que con 2000 espectadores se considera que ha sido un éxito. Por no hablar de la economía, porque en muchas plazas hay cánones muy bajos o regalados, y en Sevilla es el que es, de forma que abrir la plaza cuesta un dineral. Hay plazas, como le ocurre a Sevilla, que necesitan un mínimo de aforo. Con el 50 por ciento bien repartido, la imagen puede ser buena, lo que beneficia a la propia plaza y a los protagonistas, que son los toreros y los toros. Por tanto, no puedo estar arrepentido de no haber abierto la plaza de Sevilla este año, porque así he salvaguardado su patrimonio.

La Gira de Reconstrucción. – Este año se ha celebrado la Gira de la Reconstrucción, algo con lo que estoy algo en desacuerdo. Pienso que es bueno dar toros en plazas de tercera y cuarta, pero eso de Reconstrucción es muy pretencioso. La tauromaquia no se va a reconstruir con esas 21 corridas que se han celebrado. Es una forma de conservación o de mantenimiento. A la tauromaquia le da su sentido la celebración de las grandes ferias en las plazas tradicionales, y ahí está la clave de este año próximo. Esperemos que con ese mínimo del 50 por ciento puedan comenzar de nuevo a funcionar.

Trabajo de la empresa. – La empresa Pagés está trabajando para el año próximo como si estuviéramos ante un año normal. Hay cosas que no podemos hacer, pero hemos señalado corridas en el campo, hemos hablado con la administración de Andalucía, con la Alcaldía y con la Real Maestranza. También ha habido conversaciones con toreros, pero todo está ahora en el aire. Esperamos el pistoletazo de salida para poner en marcha toda la maquinaria. Sanidad es quien debe dar esa salida. Confiamos que a mediados de enero nos marquen las pautas a seguir. Por nuestra parte estamos preparados para organizar la temporada.

Fechas para la temporada. – Desde el momento en el que desaparece la Feria de Abril, que no existirá este año como tal, el compromiso para celebrar toros no existe, pero la voluntad de la empresa es organizar festejos en unas fechas adecuadas y que no molesten a otros compañeros que organizan otras ferias, porque debemos colaborar todos. Lo que sí puedo adelantar es que se intentará respetar la fecha del Domingo de Resurrección.

El 50 por ciento. – Estamos en manos de los políticos, aunque no podemos fiarnos mucho. Unas veces dicen una cosa y al momento, otra distinta. Hay que ser prudentes cuando te juegas el dinero y el prestigio. Lo de la vacuna es algo muy imprevisible, porque nadie puede asegurar cuándo se habrá vacunado la mayor parte de la población. Y luego nos tendrán que asegurar que esa vacuna ha sido efectiva y permite la celebración de espectáculos con mucha gente. Nos queda la tranquilidad de que en los espectáculos celebrados en 2020 no se ha podido confirmar que se hayan producido casos de transmisión de la enfermedad. No puedo adelantar si la temporada sevillana se desplazará al verano o al otoño. Lo que confío es que nos permitan ese aforo del 50 por ciento para hacer viable los toros en Sevilla. Con esa cifra es difícil; con menos es totalmente imposible. Y hay pocas alternativas. O se pone esa cantidad actual que implantó la Junta en agosto, o se sube hasta el 50 por ciento. Eso de un 30 por ciento no tiene sentido. Y futuro es que o no hay toros, y que hagan festejos de reconstrucción, o permitimos la mitad del aforo con el público distribuido de manera regular.

Un millón de euros sin abrir la plaza. – Este año pasado la empresa Pagés ha perdido cerca del millón de euro por todos los gastos que tuvimos que hacer de programación, trabajo de campo con muchos viajes, la publicidad, los sueldos, la suspensión de la venta de abono y la devolución del dinero, y eso se ha perdido sin que se haya podido abrir la plaza porque el 15 de marzo se cerró todo. No hay más culpable que el virus, pero en este caso también el empresariado taurino se ha visto muy gravemente dañado.

Gastos de producción. – Se dice que, si se reduce el foro al 50 por ciento, los gastos también se reducirán en la misma cuantía, pero eso es un error. Se puede negociar esa reducción con toreros e incluso con ganaderos, pero abrir una plaza de toros tiene una enorme cantidad de gastos que no se pueden bajar a la mitad. Al que cobra 100 euros por un servicio no les va a decir ahora que le vas a pagar solo 50, porque no es lógico. Los costos se pueden reducir un poco, pero muy poco, al final son casi los mismos. El problema no son los gastos en toreos, ganaderos y subalternos, sino que vienen de los altos costos de producción de algunas plazas, entre ellas la de Sevilla. Con estas limitaciones dejarán de existir corridas con beneficio. Todas irán a pérdidas. Por ello, en mi caso estoy dispuesto a organizar toros a sabiendas de que habrá algunas pérdidas por el prestigio de la propia plaza.

El abono. – No puedo dar fechas sobre toros en Sevilla. Repito que debemos acoplarnos las distintas ferias que se organizan. El abono de siempre no se podrá respetar. Se ocupará un asiento sí y otro no. Y la fila de atrás, a los tres bolillos. Habrá abonos que se quedarán confinados. Y tampoco vale lo de agrupación familiar.

Apoderamiento. – No estoy pensando en apoderar a ningún torero en estos momentos. En lo único que pienso en la posibilidad de que haya toros este próximo año con un 50 por ciento de aforo en la plaza.

ANOET y Lances de Futuro. – Creo que ANOET ha actuado correctamente en el tema de Lances de Futuro y la corrida de El Puerto. Pasó lo que pasó, pero la culpa no la tiene el empresario, que cumplió lo que la normativa le exigía en aquel momento. La culpa es de la propia ley que era confusa y limitaba el número de asistentes, pero no hablaba nada de su distribución por la plaza. La administración ha hecho su inspección y ha confirmado que no se vendieron más entradas de las permitidas. La norma no contemplaba nada acerca de la distribución y por tato el empresario no tiene ninguna culpabilidad en que hubiera algunos sectores donde había espectadores que no parecían guardar la distancia de seguridad. El problema es que a partir de esa corrida se cambió la normativa y se hizo casi imposible abrir las plazas de toros en Andalucía. La Junta hizo su inspección, ha resuelto que no hubo nada irregular y ANOET lo acepta, a pesar de que muchos empresarios resultaron perjudicados con la normativa que se puso en práctica después de la corrida de El Puerto.

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