Peris223Luis Carlos Peris.- Sensación indiscutible de marcha atrás aun edulcorada con el argumento de no querer traicionar a sus compañeros de viaje. Viaje, por cierto, en el que nunca creyó demasiado. Las recientes declaraciones de Josemari Manzanares desvelan que el llamado G-5,como en su tiempo el más poblado G-10, ya no tiene razón de ser. En puridad, jamás tuvo otra razón de ser que la de pretender echar a Pagés de la gerencia de la plaza de Sevilla. Y en esas declaraciones, una sentencia que es el evangelio del toreo de toda la vida, la de que cada torero ha de labrarse su propia carrera sin alianzas ni componendas. Junto a eso, su dolor por no haber toreado en Sevilla, algo que ha repetido hasta la saciedad en todo este tiempo de ruptura con Sevilla. No sé qué pensarán los cuatro toreros restantes, pero lo cierto es que la jugada sólo sirvió para apuñalar al toreo… una vez más.

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