Ignacio Sánchez Mejías sufrió la cornada mortal en la plaza de Manzanares el día 11 de agosto de 1934. Se cumplen, por tanto, 75 años desde la fatídica cornada mortal. El destino quiso que el toro Granadino, número 16, se cruzase en su camino ya que entró en el cartel a última hora sustituyendo a Domingo Ortega, que había tenido un accidente. Cuentan que en un principio Ignacio se resistió mucho en hacer el paseíllo en Manzanares, pues tenía un largo viaje por delante para torear al día siguiente.

Murió, sufriendo y delirando, en la mañana del 13 de agosto de 1934, el mismo año de su reaparición.

Ignacio había acompañado a Joselito en el cartel del 16 de mayo en Talavera de la Reina, quien sufrió una cornada mortal en 1920, por lo que Sánchez Mejías tuvo que dar muerte al fatídico toro Bailaor. Torero polifacético, llegó a ser presidente del Real Betis Balompié y fue el impulsor de la Generación del 27, gracias a la estrecha amistad que mantenía con Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Luis Cernuda y sobre todo, Federico García Lorca.

Su muerte siempre será recordada por la estremecedora obra que le escribió el propio Lorca al torero, el conocido ‘Llanto a la muerte de Sánchez Mejías’, una de las elegías más valoradas de la literatura en lengua española y que se compone de cuatro partes: ‘La cogida y la muerte; La sangre derramada, Cuerpo presente y Alma ausente’.

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