La Tertulia Taurina El Porvenir de Sevilla ha concedido el VII Preemio de la Excelencia Taurina al matador de toros El Juli. El acta de la reunión del jurado, del día 23 de octubre, es el siguientes:

“Reunidos a las 20:30 horas del día 23 de octubre de 2018, en la sede social de la Tertulia Taurina “El Porvenir”, de Sevilla, con el quórum suficiente para la celebración de la convocatoria a tal efecto realizada, así como para la adopción de los acuerdos que correspondan, en cumplimiento de lo previsto en los Estatutos de esta entidad, y según el Orden del Día de la sesión:

SE ACUERDA, por mayoría de los votos emitidos, que el «VII PREMIO A LA EXCELENCIA TAURINA» de la «Tertulia Taurina El Porvenir», recaiga en el matador de toros Julián López ‘El Juli’, tras imponerse finalmente en la votación a los también matadores de toros Pablo Aguado y Alejandro Talavante. Dicha concesión se motiva, de una parte, como reconocimiento a la ya dilatada carrera del diestro madrileño, cumpliéndose en la finalizada temporada taurina 2018 el vigésimo aniversario de su alternativa, y de otra parte, la más valorada para la concesión de este galardón, por las cuatro orejas en total conseguidas en
la tarde del día 16 de abril de 2018, ante toros de las ganaderías de Garcigrande y Domingo Hernández, de las cuales dos trofeos simbólicos lo fueron por la faena a “Orgullito”, décima res que se indulta en el Coso del Arenal de Sevilla en toda su historia desde 1861, año en que se data el primer indulto.

“Orgullito”, lidiado en 5º lugar y nacido en diciembre de 2013, negro listón, de 528 kilos, marcado con el número 35, del hierro de Garcigrande, fue de juego extraordinario de principio a fin en la muleta, pronto, con transmisión y, sobre todo, con una gran clase, embistiendo entregado y humillado. Cumplió en el caballo como cumplen los toros de la Tauromaquia moderna de nuestros días. El Juli toreó a “Orgullito” con la muleta muy baja, arrastrada y despacio, a un palmo del albero. Con cinco o seis muletazos muy buenos, se salió con el toro a los medios. Tuvieron intensidad lo naturales, seguidos de circulares, y tras otros dos magníficos naturales lentísimos ya se empezaba a pedir el indulto en los tendidos. El Juli siguió toreando, se fue a por la espada y asomó el pañuelo naranja. Fue una faena de alto nivel, técnicamente perfecta.

El indulto de “Orgullito” en la plaza de toros de Sevilla supuso el cénit de El Juli” con su ganadería predilecta y ha supuesto el colofón perfecto a la celebración de los 20 años de su doctorado.