La segunda sesión de las Lecciones Magistrales de Aula Taurina tuvo como protagonista al ganadero de Fuente Ymbro Ricardo Gallado, en un acto moderado por Emilio Trigo y presidido por el presidente de la entidad, Miguel Serrano.

Trigo le preguntó de entrada a Gallardo por los motivos por los que la ganadería se mantenía en primer plano, a lo que el ganadero contestó con suma ironía: “A los rezos de mi mujer y de unas monjitas amigas nuestras”.

Tras un recorrido por los comienzos de la ganadería de Fuente Ymbro, con un recuerdo especial a la figura de Borja Domecq, el ganadero de Jandilla, Gallardo especificó que “Fuente Ymbro es una ganadería fijada con treinta años de vida, porque si a estas alturas no es así, es que me he equivocado”. En esta línea habló de su obsesión por las hechuras y cómo ha podido eliminar algunas características que no le gustaban, “como los toros culipollos”.

Sobre el toro actual, no solo de su casa sino de todas, dijo que “es un toro muy refinado, que ahora no se cae como antes, es un toro armónico y que tiene mucha movilidad”. Sobre este aspecto manifestó que “los toros de las ferias de plazas de primera están muy definidos”.

Se entretuvo en hablar de los sementales – en su ganadería hay 64 toros que padrean – , para comentar que “a los 12 años cubriendo vacas hay que retirarlos, porque ya por esa edad los productos bajan de calidad”. Con tantos sementales, “mis corridas van muy abiertas de sementales, de forma que suelen de cinco o seis diferentes. Me gustan las ganaderías abiertas”.

A la hora de hablar del encaste Domecq lo definió como el más versátil de todos, “porque ninguna de las múltiples ramas que se lidian hoy se parecen en nada. Ni siquiera lo de Juan Pedro tiene mucho que ver con Jandilla, teniendo el mismo origen, pero eso se debe a que es un tipo de toro que permite que cada criador le imponga su criterio”.

Entre los recuerdos del pasado se habló de la novillada del 1 de junio de 2014 en Sevilla, cuando José Garrido y Borja Jiménez salieron a hombros con una novillada de Fuente Ymbro en Sevilla. “Fue una novillada muy buena. Ese día salí a hombros con los dos toreros y ya me he prometido que no lo volveré a hacer nunca más”.

De la temporada de 2023, de una gran regularidad, mencionó las corridas de Bilbao, Pamplona y San Sebastián, así como de los toros indultados en San Roque, Tarifa y Utrera. En esta pasada temporada lidió en 30 festejos entre corridas de toros, novilladas con picadores y sin picadores. “Me gusta mucho lidiar novilladas”. Sobre 2024, dijo que “repetiremos en las plazas en las somo habituales, por lo que el número de reses será parecido”.

Finalmente, comentó algunos detalles de la lidia del toro. Sobre el caballo de picar abogó por la disminución de peso y la disminución de la agresividad de las puyas. “Algunos toros tienen heridas de 20 centímetros y a muchos se les da en tres en uno, una entrada y tres puyazos”. Se acordó de lamentable año de 2020 de la pandemia, “que fue dramático porque no generó ninguna entrada de dinero y permanecieron los gastos”, y acabó con la definición de toro que le gusta: “Un toro fino con 500 kilos”.

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