Morante. – Todos los detalles de la corrida conducen a Morante, inspirado y escultor de una tauromaquia añeja que reverdeció a toreros como Gordito, Gallito y Rafael El Gallo. Era de rabo. La espada lo privó.
Álvaro Núñez. – Se puede abrir un debate sobre la idoneidad de una corrida cogida con alfileres en cuanto a presentación y casta, salvo el segundo, y con nobleza en los toros tercero y cuarto. ¿Es suficiente? Debe serlo, según parece en estos tiempos. De todas formas, conociendo a Álvaro Núñez, estoy convencido de que quiere algo más de sus toros.
Bochorno. – ¿Es la Real Maestranza el escenario adecuado para corear un grito deportivo como forma de aliento a un torero? No lo creo. También fue bochornosa la invasión del ruedo y el intento de abrir la Puerta del Príncipe. Las cosas deben ser serias. Bueno fue el paseo y salida por la de cuadrillas. Esto no puede restar ni un gramo de valor a lo realizado por el torero, que pasa a los anales de la Real Maestranza.
Cuadrillas. – Saludó en las banderillas del sexto Marcos Prieto, que había lidiado muy bien al tercero. De los varilargueros no se puede destacar nada. Destacaron Fernando del Toro y Miguel Ángel Sánchez entre los subalternos.
Música. – La banda atacó el pasodoble en el saludo de capote de Morante al cuarto. Luego tocó en banderillas y en toda la faena. Es decir, que toda la lidia estuvo acompañada por el pasodoble.
Nacido en Sevilla en el barrio del Arenal, en la calle Pastor y Landero, frente a la Maestranza. Aficionado a los toros desde su infancia gracias al ejemplo paterno, un viejo amante de la fiesta que vio torear a Guerrita. Abonado de la Real Maestranza desde pequeño.