El matador de toros Mario Navas fue el protagonista invitado en la reunión mensual de la Tertulia Espartaco del Hotel Colón de Sevilla. El torero vallisoletano se encuentra en la recta final de su completa recuperación del percance que sufrió en la localidad de Toro el 23 de agosto de presente año. Esta circunstancia le impidió torear en Valladolid y confirmar en Madrid una alternativa que ya tenía anunciada para el 2 de octubre.
Mario Navas se inscribe en ese grupo de toreros jóvenes que, por su depurado concepto del toreo, anuncian un relevo generacional que provoca la ilusión de los aficionados. Así lo ha demostrado en las actuaciones en las que se ha podido disfrutar de un concepto clásico. No en vano, Mario Navas se confiesa de la Escuela belmontina, conoció y trató a Rafael de Paula y es admirador, entre otros, de Morante de la Puebla.
Este nuevo encuentro de la Tertulia Espartaco con promesas del toreo ha servido para conocer con mayor profundidad a este joven matador de toros. Y es una nueva confirmación de la presencia del hotel en la vida torera de la ciudad sevillana. En esta ocasión, la Tertulia estuvo representada por su titular, Juan Antonio Ruiz Espartaco y por su presidente José González Barba. Con la presencia de la directora de este emblemático y taurino establecimiento, asistieron entre otros, los ganaderos Rocío de la Cámara, Manolo Bajo y el propio Espartaco, sí como insignes aficionados tales como Rafael Vázquez o Rafael Moreno, el torero Manuel Jiménez Chicuelo y la asistencia de los comunicadores José Luis López y Carlos Crivell.




Nacido en Sevilla en el barrio del Arenal, en la calle Pastor y Landero, frente a la Maestranza. Aficionado a los toros desde su infancia gracias al ejemplo paterno, un viejo amante de la fiesta que vio torear a Guerrita. Abonado de la Real Maestranza desde pequeño.