El Fundi debutó en Málaga y cortó una oreja a cada toro por su veteranía y buen oficio. Sus compeñeros pasaron con más pena que gloria con una corrida de tres ganaderías.

Albarreal y Núñez / El Fundi, Moreno y López Chaves

Ganadería: Dos toros de Albarreal, primero y segundo; dos de Concha y Sierra, tercero y cuarto, y dos de Carlos Núñez, quinto y sexto. En general, bien presentados. Fue noble el primero de Albarreal; se dejó el cuarto, de Concha y Sierra. Manso, el tercero de este último hierro. Soso, el segundo de Albarreal. El quinto, de Núñez, encastado. El sexto, desclasado.

El Fundi: estocada desprendida (una oreja) y estocada tendida (una oreja).
José Luis Moreno: dos pinchazos y estocada tendida (saludos tras aviso) y estocada (saludos).
López Chaves: tendida, dos pinchazos y descabello (silencio) y estocada tendida y trasera y descabello (silencio).

Plaza de Málaga, 12 de agosto de 2008. 3ª de Feria. Más de media plaza.

Carlos Crivell.- Málaga

Tres ganaderías en el redondel, tres encastes disitintos y la sensación de que era una limpieza de corrales. Varios astados rondaban los cinco años, uno los había cumplido y el quinto casi tenía los seis. Este revoltijo de toros no dio el juego emotivo que se espera de la corrida fuerte del ciclo. Es más, con tres ganaderías, el aficionado acaba desconcertado.

El Fundi se presentó en La Malagueta cuando ya ha dado varias vueltas por la geografía taurina. Debutó y triunfó. Cayó de pie en La Malagueta porque a estas alturas pocos toros se resisten a su contrastada maestría torera. De este torero no se pueden esperar filigranas en la lidia, tampoco pases bonitos, pero es un torero de ideas claras, valor seco y poderío en su muleta. Además, tiene una espada certera que es la que finalmente corta las orejas.

En el reparto de los toros, El Fundi estoqueó uno de Albarreal y otro de Concha y Sierra. El primero era una mole de 670 kilos que se movió con nobleza. El cuarto, de Concha y Sierra, se movió de forma cambiante. Ambos astados fueron toreados por el de Fuenlabrada con oficio, seguridad y dominio.

La faena al primero fue de menos a más. Fue conduciendo la nobleza del astado en tandas de trazo correcto, limpieza desigual y buenos pases de pecho. Lo mejor de su toreo es la honradez que transmite. Se ve a José Pedro ante el toro y se comprueba que detrás hay mucha solvencia, una carrera larga y una experiencia más que sedimentada en tardes de crujir de dientes frente a las reses más duras de la dehesa. Ese toro noble, grande pero bondadoso, fue un dulce exquisito en sus manos.

El cuarto fue un toro de mayores problemas. El Fundi tapó los problemas en otra labor de ritmo creciente, de forma que la faena fue tomando vuelo garcias a la buena técnica del diestro. Algunas tandas fueron ligadas y lentas. En definitiva, una tarde de mucha solvencia de un matador que ahora recoge los frutos de una trayectoria muy dura. Y como es muy certero con la espada, se encontró con dos orejas, probablemente generosas, pero a las que no se le ponen reparos.

El resto de la corrida fue otra cosa. El cordobés José Luis Moreno no estuvo bien en su comparecencia malagueña. El primero de su lote no era de revolución, pero le permitió algunas tandas de trazo correcto por el lado derecho, aunque se pasó al toro muy lejos. Su planteamiento no fue adecuado. Se empeñó en torear por el lado malo del toro, el izquierdo, el animal acabó rajado y su labor se perdió en la nada.

El quinto, de Carlos Núñez, fue un toro con temperamento. Se dejó pegar en varas y parecía un toro posible en la muleta. En este toro, Moreno se mostró precavido, le faltó dar el paso adelante y nos quedamos con la duda sobre las posibilidades del animal. Lo mejor fue una buena estocada con la que remató su tarde.

López Chaves se las entendió con uno manso de Concha y Sierra en primer lugar. El animal buscó simpre las tablas, se desentendió de la lidia y los esfuerzos del salmantino fueron inútiles. Con la espada perdió los papeles en señal de clara desconfianza.

El sexto, de Núñez, se paró pronto. Chaves estuvo porfión, insistente, en realidad, pesado. El animal no quería, el torero buscaba algo más y la gente se desesperó al verlo poner la muleta una y otra vez tratando de encontrar arrancadas imposibles.

La corrida fue dominada por un maestro que hizo su presentación en Málaga y lo hizo con un triunfo en base a una honradez sin cuentos. El Fundi es ahora un maestro. A la vejez, viruelas.

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