“El dinero es necesario, pero hay otras cosas que quiero expresar delante del toro”

“Vuelvo para torear en todas las plazas, no me quiero esconder en los pueblos”

Carlos Crivell

El matador de toros José Ortega Cano (Cartagena, 1953) ha anunciado que vuelve a los ruedos en la próxima temporada. Retirado hace tres años en un festejo celebrado en Vista Alegre, las circunstancias recientes del fallecimiento de su esposa Rocío Jurado le han dado a esta noticia un marcado interés dentro y fuera del toreo. Se anuncia la reaparición el 4 de marzo en la plaza de Olivenza. El torero tiene por delante el tiempo necesario para lograr su perfecta puesta a punto. Al día siguiente del anuncio, en una visita a Osuna, el matador de toros reflexiona sobre su anuncio.

¿Cómo ha recibido el pueblo en general el anuncio de su vuelta a los ruedos?
El pueblo en general lo ha recibido de forma sensacional. Pero ocurre que el mismo pueblo fue decisivo para que tomara esta decisión. Cuando estaba velando a Rocío en la plaza Colón, entre la infinidad de personas que se acercaron, una señora me dijo que se unía a mi pena, pero me hizo una señal para que me levantara y me dio al oído: “Torea”. Era como la voz del pueblo. La mayoría de las personas me han animado para que vuelva a torear. Lo hacen porque piensan que puede ser una buena terapia para mi persona en estos momentos.

¿Quiere decir que si no se produce el fallecimiento de Rocío Jurado no hubiera vuelto a los toros?
Es casi seguro que no hubiera vuelto ahora, aunque debo contar que ella siempre estaba dándome ánimos para que toreara de nuevo. Me decía que era el mejor, que me preparara y que saliera a torear. Me conocía muy bien y creo que sabía que mi felicidad absoluta era poder vestirme de luces.

¿Cómo se decide a volver a los ruedos?
Ha sido fundamenta la llamada de José María González de Caldas y Marcos Sánchez Mejías. Estuvimos seis horas hablando. Me convencieron con argumentos muy agradables, como que soy un torero necesario, que soy el buque insignia del toreo… No escuchaba unas palabras tan bonitas desde hace mucho tiempo. No les contesté en ese momento, pero cuando resolví algunos problemas tuve claro que necesitaba dar el paso adelante.

¿Alguno de esos problemas eran de tipo físico?
Efectivamente. Consulté con el doctor Guillén sobre el estado de mi rodilla. Hace un año me operaron de la misma y en enero nos fuimos con Rocío a Houston y no hice la rehabilitación. Notaba que la rodilla no estaba bien, pero me vio el doctor Guillén y me hizo una resonancia y me dijo que estaba perfecta, que naturalmente tenía que hacer algo de rehabilitación. Y de hecho llevo un mes ejercitando con mucho tiento para mejorar la musculatura y me encuentro muy bien. He toreado becerras, sobre todo con el capote, y todo ha ido fenomenal. Al comprobar que estaba bien, le dije a González de Caldas que sí, que volvía a torear.

¿Y cómo ha recibido el mundo del toro su reaparición?
Lo que ha llegado hasta mi ha sido todo positivo. Alguno puede que hay que no le parezca bien, pero muchos me han llamado para darme ánimos. He recibido llamadas de empresas como Sevilla, Valencia o Madrid que me han mostrado su alegría.

¿Quiere decir que le han llamado porque están dispuestos a contratarlo?
Ya veremos. Lo que sí puedo decir es que si vuelvo a los toros es con todas las consecuencias. No vengo a esconderme de las plazas de responsabilidad. No quiero hacer una reaparición para esconderme en los pueblos. En el caso de Sevilla, es una de mis grandes ilusiones, porque tengo una espina clavada con la Maestranza y sería bonito poder sacármela. Claro está, será si me contratan y yo estoy en condiciones de poder afrontar un reto tan difícil.

¿Ha sido fundamental González de Caldas para esta vuelta a los ruedos?
Ha sido clave. Yo estaba muy hundido por las circunstancias vividas. No tenía ganas de nada, por supuesto ni de coger un capote, y llegó José María con ese impulso y esas ganas para que me vistiera de luces; en esos momentos se llena uno de nuevos bríos. Caldas es la base sobre la que se asienta mi vuelta.

¿Ha estado cuestionada la vuelta por los problemas judiciales que ha vivido en estos últimos tiempos?
Lo único que me ha preocupado es el amigo. Este problema llegó cuando había conocido en profundidad a una gran persona. Parece que todo quedará zanjado sin mayores inconvenientes. A nuestra unión no le ha afectado para nada.

¿Qué puede aportar Ortega Cano a la Fiesta en estos momentos?
No lo sé. Lo único que pretendo es buscar ese callejón que me lleve a las plazas de toros, como la calle Iris de Sevilla, porque así seré plenamente feliz. Lo que me gustaría es no defraudar en esta nueva historia que empieza ahora en mi vida.

¿Hay que estar loco para volver con su edad actual?
Bueno, para estar delante de un toro ya hay que estar algo loco. Puede ser una locura, pero es una decisión muy bien pensada.

¿Qué le diría a los que piensen que esto es una temeridad sin sentido, que se expone a un contratiempo grave?
Quiero expresar que todo el que hace algo con fines de poder destacar merece el mayor respeto. Sería una temeridad si fuera uno que está empezando, pero ya soy un veterano de guerra. Soy el torero en activo más antiguo, me han dado dos veces la extremaunción, tengo el cuerpo lleno de cornadas, tengo experiencias en fracasos y en triunfos, la gente me adora en todas partes… ¿Temeridad? El toro es temible, pero es tan bonito.

Se ha retirado antes dos veces. Vuelve de nuevo. ¿Cuánto tiempo espera estar en los ruedos?
Las cosas hay que matizarlas. Las retiradas pueden llegar porque se apetece un descanso o por otras circunstancias. A lo mejor esas otras causas se conocen este año en mi vuelta y la gente podrá sacar conclusiones. Esperaré a ver cómo se desarrolla este año y lo máximo serán dos o tres años.

¿Vuelve Ortega Cano porque necesita dinero?
A nadie le amarga un dulce. Pero también vuelvo porque llevo dentro de mi alma cosas guardadas que se me han hecho y que no considero justas. Vuelvo para reivindicar esas cosas delante del toro. Lo principal es el amor propio, la ambición de triunfo, la posibilidad de volver a los ruedos americanos, donde no toreo hace años sin que acierte a entenderlo. En fin, hay motivos para la vuelta.

¿Un sueño que quiere realizar en esta etapa?
La salida por la Puerta del Príncipe de Sevilla. Me acuerdo de Manolo Vázquez y sería precioso tener un final parecido. También me resulta maravilloso que mis hijos me puedan ver vestido de luces, algo que hasta ahora no ha ocurrido.

Y en el cielo tendrá siempre la ayuda de Rocío…
Está claro. Es una ayuda que en el balcón del cielo estará siempre presente. Rocío quería que volviera a los toros. Era muy admiradora de mi toreo como yo la admiraba como persona y artista.

¿Le gusta volver en Olivenza?
Allí reaparecí la última vez. Es una plaza emblemática y muy responsable, porque acuden aficionados muy entendidos. Será el 4 de marzo.

¿Le queda algo por contar en estos momentos?
Lo que falta por contar se dirá en el ruedo delante de un toro.

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