El matador de toros Borja Jiménez y su apoderado Julián Guerra han anunciado conjuntamente el fin de su relación de apoderamiento tras cuatro temporadas de trabajo compartido. Ambos han tomado esta decisión de mutuo acuerdo, desde el respeto profesional y personal y el agradecimiento por el camino recorrido.
«Quiero agradecer a Julián su dedicación, su confianza y todo el esfuerzo de estos cuatro años. Hemos compartido retos y grandes alegrías, y hemos conseguido juntos cosas que siempre tendrán un lugar especial en mi carrera. Me quedo con todo lo vivido y con el respeto y el cariño que le tengo», declara Borja Jiménez.
«Ha sido un orgullo acompañar a Borja durante estas cuatro temporadas y contribuir a los logros que hemos alcanzado juntos. Cierro esta etapa con la satisfacción del trabajo realizado y un gran reconocimiento a su entrega y compromiso. Le deseo lo mejor, tanto en lo profesional como en lo personal», señala Julián Guerra.
Ambos han agradecido a la afición y a todas las personas que les han acompañado el apoyo recibido durante estos años.




Nacido en Sevilla en el barrio del Arenal, en la calle Pastor y Landero, frente a la Maestranza. Aficionado a los toros desde su infancia gracias al ejemplo paterno, un viejo amante de la fiesta que vio torear a Guerrita. Abonado de la Real Maestranza desde pequeño.